domingo, 19 de diciembre de 2010

Senda de Camille 4

De Lescun al refugio de Linza, Navarra. Salimos del camping dirección al Collado de Petrechema. Otra romeria.
Hoy si que voy haciendo la cabra, pasando de cualquier camino, cortando camino a traves del bosque en cuanto veo que el track lo permite. Hay bastantes ratos en los que el grupo ni me ve. Empiezo a pensar demasiado en la Carros de Foc.
Otra queseria con la última fuente del día. A lo lejos, el collado, las agujas, y el Petrechema, de 2.366 m.

Una tartera nos lleva al collado. Yo subo por la vertical en linea recta.





Una vez en el collado, dejo la mochila con el grupo y subo corriendo, o lo mas deprisa posible, hasta la cima. 25 minutos.

Hago un filmación de la parte contraria a la ruta que seguimos, pues he visto que hay una variante por este lado.


Después del Petrechema, descendemos bastantes metros dirección a Linza. Pasamos de la alta montaña, por un largooooo pedregal al bosque mas bien pelado.
En Linza nos recibe la simpática de la Senda. Te doy el premio a la mejor recepción y amabilidad, enseñandonos los cuartos, interesandose por como lo estabamos llevando, etc... Lástima que la preocupo un poco con mis comentarios algo negativos, pero es que acabo de enterarme que la etapa de mañana tiene 12 km de carretera nada mas empezar.

Senda de Camille 3

Del refugio de Arlet al Camping de Lescun. Seguimos en Francia. El día amanece sin nada que ver con la lluvia del día anterior. Al poco de salir, ya tengo mi primer impulso para abandonar el camino. Una extensa pradera que recorro en linea recta.
Aparecen tambien los primeros franceses naturistas. La nueva moda es hacer grandes recorridos con burros a los que cargan todo el peso de las mochilas, las tiendas, comida e incluso a los niños. El conjunto es muy bonito de lejos, pero de cerca, los burros apestan, se paran cada dos pasos y llevan una nube de tábanos revoloteando a su alrededor.

Lo de los tábanos es una de las gracias de toda la senda. Al ser una ruta con mucho ganado, estos bichos estan por todas partes. Recuerdo que subiendo a Arlet maté tres de golpe que me chupaban la sangre simultaneamente.

Llegando a Lescun, el track dice que recto por un camino lleno de marcas que prohiben el paso. La filosofia del pastor me dice que un churro.
Al final del bonito camino empedrado, aparece un puente derruido. Ya sabemos por que estaba cerrado.
Por cierto, en el mapa oficial que entrega la organización, hay dos variantes para llegar a Lescun. En la descripción en castellano de la etapa, te envian bastantes km por una carrtera hasta el camping. En la francesa, sigues por una senda de montaña con vistas sobre el valle.

sábado, 11 de diciembre de 2010

La senda de Camille 2

Somport al Refuge d'Arlet. Nos vamos a Francia, al parque nacional. Acabaremos la etapa en el único refugio al que no llegan los vehículos. Por el camino, nada que destacar, mas bien aburrido, encontramos bastantes granjas y queserías.
Una parte del camino coincide con el acceso al Ibon d'Estanés y nuevamente andamos en medio de una romería. También se nota que hay mucha oveja. Me hace gracia esta parte de la pista, en la que los rebaños han hecho unos surcos con el ancho justo de una oveja al lado de otra.
Mas queserías.
Las productoras de leche.


Los jamoncitos.

Y así vamos viendo la zona ganadera hasta que empezamos a subir hacia la zona de Arlet y empieza a llover. Nunca hemos tenido que colocarnos el material para protegernos de la lluvia en alta montaña. Este es el resultado.
La cuestión es que no se moje la mochila ni que el agua llegue a la parte central del cuerpo. Esto lo consigo pero el poncho es muy incomodo para caminar. La zona es muy bonita. En un momento de tregua, consigo hacer un vídeo rápido de la situación.



Una hora mojándonos, con frío y viento, la moral baja y a lo lejos una visión. Alguien se acerca desde el fondo del valle.

Un pastor con un perro y un palo que parece una pértiga camina bajo la lluvia como si nada. No sigue ningún camino y sube la ladera a grandes zancadas con una facilidad increíble. Me quedo embobado. Y veo la luz. ¿porque tenemos que seguir un camino establecido sabiendo a donde queremos llegar? Caminar campo a través es un gustazo y te da una sensación de libertad. Y pienso aplicarlo a partir de ahora.
Seguimos bajo la lluvia hasta que divisamos el refugio.

El entorno es encantador. El guarda del refugio intenta hacerse el simpático y nos ofrece papel de periódico para meterlo en las botas. Un truco para sacar la humedad del interior. Ponemos la ropa a secar como podemos. Hay un grupo de jóvenes de colonias. El refugio está a petar. Prefiero no seguir con las cosas negativas (lavabos, cena, dormir). Mañana será otro día.

LA SENDA DE CAMILLE. 1

Nunca encuentro tiempo para la crónica de la Senda de Camille, una ruta por etapas que atraviesa el parque natural de los Valles Occidentales en Huesca y el parque nacional de los Pirineos en Francia. 104 km y 6.361 m desnivel positivo. Le han puesto el reclamo de que es el hábitat del oso Camille, uno de los últimos ejemplares autóctonos. Pero dudo que nadie vea un oso por estos lugares tan transitados.

La aventura empieza en el refugio de Lizara, Huesca. Con Isabelenka hemos preparado unas mochilas mas racionales que el año pasado en la Carros de Foc (CF). Menos ropa y mas comida. Hemos decidido no comprar los carisimos picnics de los refugios y traer nuestros propios víveres.

Llegamos por la tarde al refugio aparcando en la puerta. Primera diferencia con la CF. Comodidad de accesos en prácticamente todos los refugios. Y mientras degustamos nuestras últimas cervezas zaragozana en jarra de medio, sentados a la sombra, admiramos el paisaje. Este de la foto. La cosa promete.

Al día siguiente salimos dirección Candanchú. Subidita de bienvenida paralelo a una garganta. Varios grupos hacen también la misma etapa, por tanto no estaremos tan solos como en CF en el que hacíamos el sentido inverso al mundo y no veíamos a nadie hasta la tarde.

Detrás nuestro han salido Iñaki y su descendiente Daniel. No tardamos en congeniar y ya no nos separaremos en toda la ruta, entreteniéndonos en las largas y monótonas caminatas de los días siguientes. Llegamos al Valle de los Sarrios como recompensa a la subida. Un paisaje precioso muy parecido al de Somiedo. La imagen será la típica de la Senda. Isabelenka con un bichito pegado a la espalda. Y Daniel el fotógrafo cazado.

Justo al final del prado de la foto aparece una manada de unos 30 sarrios bajando por una pared imposible. Espectáculo natural.




Llegamos al Ibón de Estanés, pues aquí a los lagos les llaman ibones. Y empieza el drama. En proporción, esto parece la playa de Peñíscola. Montón de gente por todas partes.

Una vez que salimos de la zona turística, vuelve un poco la normalidad y nos adentramos en un bonico hayedo que recuerda a nuestra Fageda d'en Jordà.

Saliendo a campo abierto, encontramos la merienda: frambuesas silvestres a kilos. Grandes y maduritas. Lo que costó atravesar esta zona. En todo momento veías una frambuesa espectacular que te hacía parar a pillarla.
Y en contra de la primera parte espectacular, una cansina última marcha nos lleva hasta el ¿refugio? de Somport.
Aquí Iñaki nos invita a unas cervezas, rompiendo nuestra intención de no beber ni una durante la semana de ruta. !gracias por hacernos ver la luz! Luego pasaremos grandes tardes de final de ruta cerveza en mano.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

PUIGSACALM. Dos tazas.

En tantos años no me he acercado al bicho mas que una vez. Y en unos meses lo he visto de todos los colores. Aprovechando la nieve caida la semana pasada, organizo una expedición al Puigsacalm. Durante todo el trayecto, encontramos a gente que viene de la cima y nos advierte que el viento es huracanado. Unos chavales nos dicen que atemos al perro (Carbó) porque puede salir volando. Ya será menos.

En la parte final, con unos pocos mentros hasta la cima, me adelanto para observar el terreno y una rafaga ya me empuja hacia el acantilado o penyasegat. En ese momento me doy cuenta de mi capacidad de liderazgo y la tremenda responsabilidad al guiar al grupo. Henchido estaba cuando me doy cuenta que el grupo no solo me ignora, si no que ademas pasa de seguirme. En la senda de Camille ya noté esta capacidad de liderazgo, pero ahora queda confirmada.



Yo subo a mi bola, pensando que querran dar algún rodeo para que la pendiente quede mas suave, cuando me aparece un runner de los mios. Ole tus huevs.



Y ya recuperado al grupo después de dar vueltas por el valle, solo los mas intrepidos suben hasta la cima. Efectivamente, han de sujetar al perro.